24 de diciembre del 2020
Juan 1:1-18
VECINO CERCANO
“Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria…” Juan 1:14 NVI
En algún momento tuve la oportunidad de ser vecino de quien llegaría a ser pocos años después presidente de la república de mi país. Pero esto lo digo a veces solamente para bajarle los humos a alguien que alardea de haber sido vecino de alguien importante. En realidad, nunca vi que este conocido político llegara a su casa. Nunca tuve la oportunidad de saludarle, así que no esperen que algún día me haya pedido tomarse un selfi conmigo. Hay lugares donde las personas son solo vecinos de nombre.
¿Se imagina lo que se sentiría ser vecino del Hijo de Dios? ¿Con qué emoción le contaríamos a otros que lo vimos correr en la calle, trabajar en su carpintería, orar en su casa? La iglesia de Cristo proclama que, en un momento de la historia, él se hizo como uno de nosotros, pero no vino como un extraño. No necesitaba guardaespaldas fornidos que cuidaran su casa. No había protocolos extensos para poder hacerle una visita. Cristo “habitó entre nosotros”, acompañado de su maravillosa gloria divina
Pero la navidad tiene un mensaje mucho más profundo para todos nosotros. Cristo no quiere ser simplemente un vecino nuestro; él quiere vivir contigo, habitar en tu corazón, compartir tus alegrías y tristezas. Y estoy seguro que cuando él haga de tu corazón su aposento, vas a desear contar a otros de ese huésped maravilloso.
Señor, gracias por hacer de tu Hijo alguien tan cercano a nosotros. Estoy maravillado de poder decir que él vive en mí. En el nombre de Jesús, Amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.