11 de diciembre del 2020
Salmo 68:4-19
LOS REGALOS NO FALTAN
“Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres”
Salmo 68:18
Es bonito recibir regalos. Es algo que nos alegra no solo cuando somos niños, pues no hay una edad en que el corazón deje de conmoverse ante las muestras de aprecio. Y el paso de los años, nos enseña a valorar no solo el regalo, sino también a quien lo obsequia.
La navidad es un tiempo de regalos en muchos lugares, y se ha comercializado tanto que a veces amenaza con ahogar el significado de la fiesta. Y en estos tiempos de recesión bien haríamos en no dejarnos arrastrar por las corrientes consumistas de la cultura. Ha sido un año difícil; muchas familias han perdido seres queridos, trabajos, y, en algunos casos, hasta la fe en que Dios puede proveer a su necesidad. El Salmo 68 es un buen recordatorio de quién es el Dios en quien hemos creído. Como un buen padre, él cuida de los huérfanos, de las viudas y de los desamparados. Por eso el salmista declara: “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios” (v. 19).
Pero es su Hijo el más grande regalo que él nos ha dado, y, además, Jesús es igual de espléndido con su pueblo. Sus dones no nos faltan, su provisión nos sostiene, su Espíritu nos fortalece. No piense, pues, que esta navidad se quedará sin obsequios. Y no olvide mostrar su aprecio a aquel que es la fuente de toda buena dádiva y todo don perfecto.
Gracias, Señor, por tu don inefable. Nos gozamos en tu amor y tu bondad. En el nombre de Jesús, amén.
Estamos comenzando el año de 2021. En el año que concluimos tuvimos luchas inmensas, descendimos a valles oscuros, cruzamos desiertos tórridos y atravesamos pantanos peligrosos. Ahora, nos adentramos en los umbrales de un año más, trayendo en el equipaje muchas expectativas y no pocos temores. No se deje vencer por el desánimo. No sucumba al pesimismo. Sepa que Dios está sentado en su trono, tiene las redes de la historia en sus manos y gobierna a las naciones. Al mismo tiempo, ese Dios soberano se preocupa por usted, con sus luchas, sus sueños y sus necesidades. Coloque su carga a sus pies. Descanse en su cuidado, lleno de ternura. Él le ama a usted, trabaja en usted y le conducirá en victoria. Lea cada devocional con el alma sediente, con el corazón abierto a todo cuanto Dios preparó para usted. En la mesa del Padre hay pan en abundancia. En la presencia de Dios hay delicias para siempre. ¡Buena lectura!
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.