Salmo 40:1-17
MISIÓN CUMPLIDA
“He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí; el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado”
Salmo 40:7
No es siempre sencillo encontrar cómo aplicar la Palabra de Dios a nuestras vidas. Es algo que requiere estudio diligente, discernimiento espiritual y, sobre todo, mucha oración. Por eso, nos entusiasma cuando el Espíritu Santo nos convence del significado de la enseñanza bíblica y nos muestra cómo se ve la voluntad de Dios en nuestra vida. Pero a veces no nos gusta lo que Dios quiere para nosotros.
El caso de Jesús es diferente. Él afirmó en distintas ocasiones que las Escrituras testifican de él. Así como la creación delata por doquier las huellas de un creador, la Biblia revela en cada una de sus páginas la necesidad de un salvador. Y desde antes de su venida a este mundo, encontramos un boceto amplio de sus cualidades y su misión.
Este salmo describe el deleite que Jesús encuentra en la voluntad de Dios. No cuestiona sus designios ni se dispone a obedecerle de mala gana. Su corazón se encontraba en plena sintonía con la sabiduría de su Padre, y se dedicó a cumplir su voluntad de manera perfecta durante toda su vida aquí en la tierra. Y de esa forma nos capacita a nosotros para deleitarnos también en la voluntad de Dios agradable y perfecta. ¡Qué bendición es un corazón en sintonía con lo que Dios quiere para nuestras vidas!
Padre, ayúdame a sentir el gozo de tu Hijo al hacer tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.