Lucas 19:1-10
UN INVITADO ESPECIAL
“Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que quedarme en tu casa”
Lucas 19:5
¿Tendrá tiempo Cristo para atender los problemas de una familia? ¿No estará su agenda muy ocupada con el gobierno del universo como para distraerlo con las dificultades cotidianas de un hogar?
Mucha gente intenta resolver sus problemas por su propia cuenta, algunas veces para evitar que otros se enteren de sus conflictos. Su privacidad la consideran tan sagrada que no están dispuestos a abrirse a otras personas. Y a veces también pasan por alto la posibilidad de exponer sus quebrantos delante de Dios mismo.
Sin embargo, Jesús no tiene solo espacio en su agenda para atender nuestras dificultades, él las conoce. ¿No le parece esto asombroso? Esto lo entendió perfectamente uno de los personajes más pintorescos de los evangelios. Su nombre era Zaqueo, quien, debido a su oficio de recolector de impuestos, era una persona marginada por sus compatriotas. Pero Jesús conocía de su necesidad, y fue él mismo quien, con autoridad, le indicó que estaría de huésped en casa de Zaqueo.
Esta acción de Jesús causó revuelo entre la multitud que le seguía. La casa de Zaqueo no les parecía digna de recibir al Hijo de Dios. Pero eso no fue obstáculo para que Jesús entrara en ese hogar, trayendo salvación y transformación. ¿Estás listo para abrir las puertas de tu hogar a Jesús? No está de más que también abras tu corazón a él.
Señor, te invito a mi hogar, para que tú tomes el control de la vida de mi familia. Amén.