15 de noviembre del 2020
Proverbios 1:8-16
UN BELLO ADORNO
…pues serán para ti un bello adorno: como un collar o una coronaProverbios 1:9
No cualquiera puede darse el lujo de usar joyas en la actualidad. Pero seguramente las hemos visto en joyerías, en revistas, o en alguien que las usa como parte de su atavío. Ellas sirven de adornos preciosos y ofrecen una vista agradable.
Algunas de esas joyas tienen más un valor sentimental que material. Han pasado en la familia por generaciones y eso hace que las valoremos de forma especial. Este pasaje compara los consejos y enseñanzas de los padres a joyas preciosas. Esas instrucciones son tan valiosas como los collares y coronas, que por lo general eran un lujo de la realeza.
En nuestros días el consejo de los padres se ha devaluado mucho. Más bien, un gran segmento de la cultura exhorta a los hijos a despojarse de lo que consideran influencias perjudiciales y retrógradas de los padres. Sé tú mismo, es el grito de batalla de las nuevas generaciones.
En el fondo lo que se logra es abandonar la enseñanza de los padres para seguir las influencias pecaminosas del mundo en que vivimos. ¡Cuán diferente suena el valor que la Biblia otorga al consejo paterno! Y como las piedras preciosas que son para llevarse puestas, los consejos de los padres, fundados en el temor de Dios, son para ponerse en práctica, para servir de guía. Nos sirven de auxilio cuando la cultura pecaminosa intente seducirnos y engañarnos.
Padre, ayúdame a valorar la enseñanza de mis mayores que me inculcan el temor a ti. Por Jesucristo, Amén.