14 de noviembre del 2020
Salmos 128:1-6
FAMILIA: BENDICIÓN DE DIOS
“...tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos serán como retoños de olivo”.Salmos 128:3
Observa en el Salmo 128 la promesa para el hombre que honra a Dios: En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, alrededor de tu mesa serán como retoños de olivo. ¡Qué gran bendición! ¿No es verdad?
Pero ¿cuál sería el secreto para tener un hogar feliz?
Hace unos años conocí en los Estados Unidos, a un joven trabajador llamado Edgar González. Él me contó que tuvo que dejar esposa e hijos en su país de origen para buscar nuevas oportunidades. Dice que es bueno vivir en Miami, pero en la época de los huracanes él deja la casa y está obligado a refugiarse en Orlando, aproximadamente 380 km (240 millas) de distancia y quedarse allí hasta que las autoridades autorizan el regreso.
González me dijo con lágrimas en los ojos que está trabajando duro para conseguir traer a Miami a su esposa e hijos. Yo entendí perfectamente su angustia porque, gracias a Dios, puedo volver a casa todos los días y encontrar a mi familia. Oro para que González consiga sus objetivos.
Mucha gente no tiene adonde volver o no tiene a la familia cerca. Por lo tanto, agradezca diariamente al Señor de la vida por la bendición de estar diariamente con sus seres queridos. Valore su hogar y su familia.
Gracias bondadoso Dios, por mi hogar, que pongo a tu disposición para servirte. Amén.