22 de octubre del 2020
Números 26:1-4, 51, 63-65
¿MÁS NÚMEROS?
“Hagan un censo, por familias, de todos los israelitas de veinte años para arriba, aptos para la guerra”
Números 26:2
No me gustan los números, ¿y a ti? A veces es difícil leer un capítulo lleno de números como el de la lectura de hoy. Pero Dios tiene lecciones importantes para nosotros.
Primero, Dios nos enseña nuestra necesidad de su gracia. Este es el segundo censo en este libro porque hay una nueva generación en escena. La generación anterior había muerto en el desierto por no haber confiado en que Dios los introduciría en la tierra prometida. Y muchos de esta nueva generación habían también muerto recientemente debido al pecado de Israel con Moab. Si comparas las cifras de un censo con otro, te darás cuenta que algunas tribus crecieron mientras que otras no. La tribu de Simeón perdió 37000 hombres --quizá fueron ellos los que recibieron el castigo de Dios por el adulterio de Israel con Moab. Como ellos, todos hemos pecado y necesitamos de la gracia de Dios.
Segundo, este censo muestra que Dios es fiel. Aunque una generación pereció, el número total de quienes fueron contados fue menos de 1,800 que en el primer censo. Dios fue fiel a su promesa de dar numerosos descendientes a Abraham. Cuando nosotros caemos, debemos recordar que Dios no. El Señor es rico en gracia con todos aquellos que creemos en él.
Hablando de números, un pastor escocés tenía este consejo: “Por cada mirada hacia ti, mira diez veces a Jesús” ¡Qué gran aliento!
Señor, gracias por tu misericordia a pesar de nuestras fallas. Permite que nuestros pecados nos conduzcan a tu gracia. Amén.