Números 26:8-11
UN NUEVO COMIENZO
“Sin embargo, los hijos de Coré no murieron”
Números 26:11
En Números 16 (14 de octubre) reflexionamos en la historia de Coré, Datán y Abiram, quienes se rebelaron contra los líderes designados por Dios. La consecuencia de su pecado fue que la tierra tragó a estos hombres con sus familias.
Pero hubo algunos en la familia de Coré que no lo acompañaron en su rebelión. Nuestro pasaje de hoy nos dice que no toda la descendencia de Coré desapareció y murió con él. Algunos deben haber permanecido fieles al Señor. Y Dios les mostró su gracia. De hecho, algunos descendientes de Coré escribieron varios salmos (Ve Salmos 42-49; 84-85, y otros). ¿No le parece maravilloso?
Algunos de nosotros quizá crecimos en una familia en la cual nuestros padres no siguieron al Señor. Quizás no tuvimos buenos ejemplos o maestros sabios a quienes imitar a medida que crecimos. Este pasaje nos recuerda que la incredulidad de una generación no necesariamente se perpetúa a la siguiente. Dios llama a cada generación a poner su esperanza en él y seguir a Cristo. En su gracia, Dios no usa los pecados de una generación en contra de la siguiente. Tenemos la oportunidad de un nuevo comienzo.
¿Cuál es el legado que esperas dejar a tus hijos y nietos? Si no ha habido un trasfondo cristiano antes de ti, tú puedes comenzar un nuevo legado hoy al confiar en Jesucristo.
Precioso Salvador, gracias porque tus misericordias son nuevas para cada generación. Ayúdanos a vivir para ti y para tu gloria. Amén.