Salmo 119:97-104
CUESTIONES Y SOLUCIONES
“De tus mandamientos he adquirido inteligencia”
Salmo 119:104
La vida es incomprensible si se examina a la luz del diario acontecer. Cuando uno descubre una solución, generalmente se aparece otra cuestión.
Tome el divorcio como ejemplo. Lo que parece a primera vista una solución se torna mas bien en problema mayor. O la guerra: un campo de batalla prepara el camino para otra batalla.
A través de las generaciones, el hombre se pregunta por qué. Entre divorciados, en conflictos bélicos, en las cárceles, en el lecho de los enfermos, entre los desempleados, la pregunta parece ser siempre la misma: “¿Por qué?”.
Muchas preguntas no recibirán contestación en esta vida y sería mucho mejor tener un grado de confianza ante tantas preguntas. Esto sí se puede afirmar: las soluciones que sí existen se derivan de los mandamientos de Dios. Cosas que no tienen explicación, muchas veces se pueden aceptar si las vemos a la luz de lo que Dios quiere en nuestra vida. Y la única forma de descubrir su voluntad para nuestra vida es el examen cuidadoso del libro que Él nos ha dado o sea la Biblia.
No trate de explicar la vida a la luz de la vida ni la muerte a la luz de la muerte. La vida entera está en las manos de Dios y sólo Él puede darle significado. Estudie los preceptos de su Palabra. Allí obtendrá inteligencia.
Gracias, Señor, por la luz de tu Palabra en los misterios de la vida. Danos fe para elevarnos por encima de las cuestiones diarias y buscar en Ti las soluciones. En el nombre de Jesús. Amén.