Salmo 44:20-26
DIOS SABE
“Porque él conoce los secretos del corazón”
Salmo 44:21
Estas palabras son dignas de seria consideración. El saber que Dios conoce nuestro corazón es algo desconcertante. Hasta los secretos que ni siquiera nuestra familia o nuestros íntimos saben, Dios sí los sabe. Jesús mismo dijo que nuestro Padre “ve en secreto”. El Salmo 94 pregunta “el que formó el ojo ¿no verá?... ¿no sabrá el que enseña al hombre la ciencia?”.
Si es cierto que Dios conoce lo íntimo de nuestro corazón, bueno sería que también lo conozcamos nosotros. Hagamos un examen de nuestro corazón. Es posible descubrir odios que ni sabíamos existían; o puede ser ira o lascivia u orgullo o envidia. No olvidemos que probablemente Dios descubre estas cosas con mas rapidez que nosotros mismos. ¿Qué pensará Dios si descubre que lo que creemos de nosotros mismos no es mas que una máscara?
También hay en esto un gran consuelo. Si el corazón puede albergar tanto mal, también puede contener mucho de bueno... y Dios ve eso también. Las motivaciones más puras son mal interpretadas a veces por nuestros semejantes, nuestros mejores pensamientos son torcidas por el prójimo y nuestras más nobles acciones caen bajo sospechas. Pero no es así con Dios. Él sabe. Dios puede ver las cosas que los demás no pueden ver.
Abramos nuestros corazones a Dios. Lo malo que allí hay Dios lo perdonará si se lo confesamos. Y lo bueno que allí hay, Él lo aprecia y bendice.
Señor nuestro, le tenemos miedo a la hipocresía y al engaño. Abre nuestros corazones y examínalos y límpialos y bendice lo bueno que allí hayas puesto. Te lo pedimos por amor de Jesús. Amén.