Hechos 8:1-4
EMPUJADOS HACIA UN NUEVO MINISTERIO
“Aquel mismo día comenzó una gran persecución… se dispersaron por las regiones de Judea y de Samaria”
Hechos 8:1,4
Hace unos años nuestra iglesia comenzó a trabajar con niños en riesgo quienes estaban asistiendo a una escuela cerca de la iglesia. Después de un tiempo algunos de los voluntarios empezaron a invitar a los niños a la iglesia. La primera vez que fuimos a buscar a una de las niñas, nos sorprendimos al encontrar dos niñas esperándonos (una prima había sido invitada). A la semana siguiente había cuatro niñas esperándonos (dos amigas querían unirse a las actividades). Tuvimos que buscar y hacer lugar para las invitadas inesperadas. A veces Dios nos brinda nuevas oportunidades para el ministerio de manera sorprendente.
Eso ocurrió a los creyentes en Jerusalén, aunque de manera mucho más espectacular. Cuando fueron desplazados por la persecución, desarrollaron nuevos ministerios de predicación “dondequiera que iban” sembrando las Buenas Nuevas de Jesús. El Espíritu tiene formas misteriosas de inducir a los creyentes en el ministerio. Más tarde, el Señor incluso transformó a Saulo a fin de que fuese un gran misionero (Hechos 9:1-22; 11:19-30; 13:01-14:28).
A veces Dios puede ser insistente. Incluso puede usar la persecución y las desgracias como una oportunidad para servirle. ¿Has sentido algunos codazos divinos últimamente?
Señor, úsanos de cualquiera manera. Y danos gozo al encontrar nuevas oportunidades de ministerio, aun cuando nos enfrentamos a retos difíciles. En el nombre de Jesús, Amén.