Mateo 18:15-20
BENDICIÓN POR LO QUE NO HACEN
“Si tu hermano te hace algo malo, habla con él a solas y hazle reconocer su falta”
Mateo 18:15
No fue el tipo de reunión que había pensado que iba a ser. Cuando la joven pareja primero se sentó frente a mí, yo pensaba que iban a hablar de su bebé, que había nacido recientemente con un defecto cardiaco congénito. Pero, no, habían venido a decirme que en la crisis emocional de tratar con las múltiples cirugías de su bebé se habían sentido ignorados y sin el apoyo mío, su pastor. No estaban diciendo que yo había pecado contra ellos como la situación descrita en Mateo 18, más bien, que yo los había decepcionado en repetidas ocasiones.
En vez de enojarse, esta joven pareja había llegado directamente a mí para expresar sus sentimientos, exactamente como los consejos que Jesús da en Mateo. En lugar de hablar mal de mí a otros, habían venido a hablarme cara a cara. En vez de salir de la iglesia en busca de un “mejor” pastor, querían ayudarme a ser un mejor pastor. La enseñanza en Mateo 18, la esperanza de una restauración estaba presente en una combinación de sus palabras difíciles, sus corazones cálidos y su negación a enojarse, chismear o salirse de la iglesia.
A veces la vida en las iglesias está marcada por las últimos tres cosas. Estoy agradecido por las personas que muchas veces se han manifestado a mí con palabras difíciles pero dichas con amor.
Dios Padre, que tu paz llene nuestras relaciones. Que tu iglesia sea un lugar de amor en tiempos buenos y difíciles. Danos un espíritu perdonador. En el nombre de Jesús. Amén.