15 de agosto del 2020
1 Tesalonicenses 3:6-10
PRUEBA DE DIOS EN ACCIÓN
“El saber que ustedes están firmes en el Señor, nos reaviva”
1 Tesalonicenses 3:8
La sala de oración de nuestra iglesia expresa de una manera poderosa la comunión de los creyentes a través de los comentarios que dejan al meditar y orar. Ya sea escrito en el libro de oración en la mesa, en una nota en la pared, o garabateada en la pizarra, cada expresión de intercesión, alabanza o oración contestada es un testimonio de que Dios ha estado obrando en la vida de cada uno.
Creo que todos los que leen esas palabras se sienten afectados, al igual que Pablo cuando escuchó el informe de Timoteo. Después de predicar en Tesalónica, Pablo, Timoteo y sus compañeros misioneros habían sido expulsados de la ciudad por los opositores del evangelio (Hechos 17). En los días y semanas siguientes Pablo se sentía inquieto pensando en los nuevos creyentes en Tesalónica, esperando que pudieran superar la persecución. Después de enviar a Timoteo de regreso, y luego, al escuchar el informe de Timoteo sobre la vitalidad espiritual y el crecimiento de los creyentes allí, Pablo sabía que a pesar de los obstáculos por el evangelio, Dios estaba obrando en Tesalónica. (Véase 1 Tesalonicenses 2:17-3:05).
El profundo gozo de Pablo (“Porque ahora vivimos”) es un gozo que se encuentra sólo en Cristo: gozo en ver a nuestro amoroso Dios obrando en otros.
Mi Señor y Dios. Lléname de verdadero gozo al ver el crecimiento de tu iglesia y lo que tú estás haciendo. En el nombre de Jesús, Amén.