28 de julio del 2020
Hebreos 3:7-19
VAGANDO
“Andan siempre extraviados en su corazón, y no han querido conocer mis caminos”
Hebreos 3:10
Lamentablemente esta condición del corazón del pueblo de Dios describe también nuestro corazón. Y es que éste no permanece simplemente estático por naturaleza, descansando en la seguridad y reposo de Dios en Cristo, que es el tema del pasaje. El versículo hace referencia al corazón extraviado en función de la realidad de no conocer sus caminos. Y es que, así como los israelitas, nosotros tampoco creemos que lo que Dios nos da es suficientemente bueno y buscamos “algo más”, perdiendo así la bendición de experimentar la provisión del Padre.
El pasaje también hace referencia a endurecer el corazón a la obra de Dios y de rechazar su voz. Es imprescindible entonces para nosotros escudriñar su Palabra y experimentar la obra examinadora de su Espíritu en nuestra vida. Es así como Dios abre nuestros ojos espirituales para reconocer cuando nuestro corazón se extravía, y que podemos reconocer esto y arrepentirnos de inmediato. De lo contrario nuestro corazón se endurece con argumentos que se levantan en contra del conocimiento de Cristo.
Sólo Jesús nos libra de la realidad de nuestro corazón extraviado, cuando lo reafirmamos con las verdades e implicaciones funcionales de las buenas noticias del evangelio.
Gracias Padre, “porque nosotros tenemos parte con Cristo”, y nos das los recursos para ajustar nuestro corazón cuando éste se extravía buscando algo o alguien mejor. Amén.