19 de julio del 2020
Romanos 8:18-39
GEMIR
“Nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos”
Romanos 8:23 (NBLH)
Podemos ver en este capítulo tres “gemires” que expresan también tres verdades importantes para nosotros hoy.
En primer lugar, vemos que la creación gime (vs. 19). Dice que está aguardando ansiosamente ese momento cuando “será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios” (Vs. 21).
En segundo lugar, vemos que también nosotros que, aunque ya tenemos las primicias del Espíritu, también “gemimos en nuestro interior” (vs. 23) mientras aguardamos la redención de nuestro cuerpo. Es algo con lo que podemos contar como Sus hijos y “con paciencia (perseverancia) lo aguardamos” (vs 25).
Sin embargo, hay un tercer “gemir” y que es por el Espíritu mismo quien intercede encarecidamente ante el Padre en nuestro favor “con gemidos indecibles” (vs. 26). Es un gemido para que recibamos la ayuda necesaria, y para que su obra sea completada en nuestra vida “conforme a la voluntad de Dios” (vs. 27).
Ante estas tres realidades, las Buenas Noticias son que “el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad” (vs. 26), que “para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien” (vs. 28), que éste es un proceso de transformación (vs. 29) y que “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? (Vs. 31).
Gracias Padre, porque no nos cabe la menor duda de tus intenciones de que nada nos podrá “separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (vs. 39). Amén.