11 de julio del 2020
Hebreos 9:11-14
OBRAS
“Su sangre limpia nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para que podamos servir al Dios viviente”
Hebreos 9:14
Todos en un momento dado, y a pesar de nuestra naturaleza pecaminosa, hacemos buenas obras. Es la imagen de Dios en nosotros que, a pesar de la caída, todavía en manera imperfecta reflejamos en momentos de decencia y sacrificio personal.
Sin embargo, nuestras buenas obras son muchas veces una manera de aplacar nuestra conciencia y el sentir el peso con el paso de los años de nuestra culpa. Buscamos una justificación en nuestra conciencia, ante los demás y ante Dios. El problema es que en el fondo nunca tenemos la seguridad de que hemos hecho lo suficiente en estas tres áreas.
Este sentimiento es una evidencia de la obra de su Espíritu preparando el camino para reconocer no solo nuestra gran necesidad; pero también para ver y valorar la provisión de Dios en el Evangelio. El pasaje habla claramente del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo hecho una vez y para siempre, y de su sangre derramada en la cruz para no solamente y objetivamente justificarnos delante de Dios, sino también para quitarnos de nuestro corazón la culpa de nuestro pecado.
Las Buenas Noticias son que Dios nos da entonces la libertad para servirle con obras buenas, pero libres en nuestra conciencia de tratar de ganarnos por ellas el perdón, la salvación y la atención de Dios.
Gracias Padre, por la libertad para responder en amor, y con buenas obras, a tu obra de amor por nosotros. Nos has dado un corazón para buscar hacerlo para tu honra y gloria. Amén.