21 de mayo del 2020
Éxodo 5:15-6:8
MOISES TODAVÍA ESTÁ APRENDIENDO
"Dios se dirigió a Moisés y le dijo: Yo soy EL SEÑOR". Éxodo 6:2
El Faraón se enojó ante las demandas de Dios de dar libertad a los israelitas, y aumentó en gran medida su opresión a Israel. Eso, a su vez, llevó a los israelitas a acusar a Moisés de ser el causante de que sus problemas aumentaran. Moisés, confundido y lleno de dudas, se preguntaba si Dios realmente estaba en control después de todo. ¿Qué había quedado de todas las cosas buenas que Moisés había aprendido en los últimos ochenta años acerca de Dios, el mundo y su lugar en él? ¿Fue todo un error? Todos tenemos momentos de duda, ¿verdad? Las lecciones que aprendemos son desafiadas por eventos que los hacen parecer sueños tenues y promesas vacías. En esos momentos, somos tentados a pensar que la mejor manera de avanzar es volver a nuestros viejos hábitos de autosuficiencia y autodirección. Pero Dios le estaba enseñando, tanto a Moisés como a Israel una lección más, que también es una lección para nosotros. Detrás de la escena está el Dios que escucha, promete, rescata y abraza. Dios enseña esta lección a cada uno de sus hijos. Sin embargo, es la lección que todos olvidamos muy rápidamente. Es buena cosa que Dios sea un Maestro tan paciente que no nos abandona cuando nosotros lo hacemos fácilmente. En cambio, continuamente y con amor, nos recuerda su fidelidad.
Gracias, Señor, por recordarnos con tanta paciencia y por aceptarnos tan repetidamente. Somos lentos de corazón y mente. En el nombre de Jesús, Amén.