28 de abril del 2020
Juan 6:50-59
EL AMBIENTE CELESTIAL
“Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar”.
Mateo 11:28
Dios no solo hace el cielo atractivo para la gente con las descripciones que hace del lugar, también nos deslumbra al representarlo como un ambiente donde existen condiciones maravillosas. Dios declara que allí habrá descanso (Apocalipsis 14:13). Ese ambiente es ideal debido que se nos asegura que “no habrá más maldición” (Apocalipsis 22:3). Aparentemente, esta declaración se refiere a la maldición de Dios sobre Adán y Eva, la serpiente, o Satanás, y también a la tierra, después que el pecado entró en el Paraíso. Compruebe este hecho, leyendo Génesis 3:15 al 19. Otro aspecto de este ambiente celestial, y añorado por todos, es la vida abundante que allí se gozará. Apocalipsis 22:1 dice: “El ángel me mostró un río limpio, de agua de vida. Era claro como el cristal, y salía del trono de Dios y del Cordero”. Es curioso y a la vez alentador saber que, de acuerdo a Génesis 2:10 al 14, la vida en esta tierra comenzó junto a un río, y según Apocalipsis 22:1 y 2, que narra la consumación de todas las cosas, dice que la vida de los hombres continuará junto al rio de la vida. Jesús hablaba de la vida espiritual en términos de agua. La generosa oferta del Maestro a la mujer Samaritana fue que: “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:14).
Señor, mi mente no me alcanza para entender las glorias y bendiciones que tienes preparadas para mí. Saber que estaré a tu lado me basta. Amén.