29 de abril del 2020
Génesis 2:8-17
LOS ÁRBOLES DEL PARAÍSO
“En medio de la calle principal de la ciudad y a cada lado del río, crecía el árbol de la vida…”
Apocalipsis 22:2
El Espíritu Santo es presentado como un río de agua viva que fluye del interior de todos aquellos que le reciben (Juan 7:37-39). El otro símbolo de la vida abundante en el cielo es “el árbol de la vida”. ¿Que podemos decir de este árbol? Primeramente, necesitamos recordar que en el Génesis capítulo 2, se mencionan tres tipos de árboles: 1.- Todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer. 2.- El árbol de la vida, que estaba en medio del huerto, y, 3.- El árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 2.9). Después de seis días de creación, Dios tenía listo el lugar ideal para el hombre. En efecto, los versículos 8, y 15 al 17 dicen: “…y puso allí al hombre que había formado. Hizo crecer también toda clase de árboles hermosos que daban fruto bueno para comer” (primer tipo de árbol), pero que se abstuviera de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal (segundo tipo de árbol), porque el día que de él comiera, de cierto moriría (Génesis 2:15-17). Desde aquel Edén, la muerte ha reinado a través de la historia. Pero en la Nueva Tierra, el acceso al árbol de la vida nos es restaurado para siempre. Note que en la narración apocalíptica no se menciona el “árbol de la ciencia del bien y del mal” que pudiera servir para tentarnos o probarnos. ¡El pecado y la tentación serán cosas del pasado!
Mi corazón se emociona, y mi alma se alienta al saber de tu gran plan para el fin. Te agradezco mi Señor por la victoria final contra el pecado, en tu santo nombre, amén.