Colosenses 1:3-14
EL PASAPORTE AL CIELO
“Animados por la esperanza de lo que a ustedes se les ha reservado en el cielo.”
Colosenses 1:5
Quizás recuerde que, para acceder al cielo, es necesario obtener pasaporte, tal como en cualquier otro país. La buena noticia es que este documento ya fue expedido y sellado con la visa para todo aquel que lo desee. El constante énfasis en la predicación del evangelio es que Dios, por medio de Jesucristo y su sacrificio en la cruz, ha hecho todo para “llevar consigo muchos hijos a la gloria” (Hebreos 2:10). Pedro, en su primera carta hace eco de esa verdad, diciendo: “Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo por la resurrección de Jesucristo. Esto nos da una esperanza viva, y hará que ustedes reciban la herencia que Dios les tiene guardada en el cielo…” (1 Pedro 1:3-4). Asumo que está de acuerdo que “todos hemos pecado y lejos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23). Pero nuestro problema fundamental es que no hay nada que podamos hacer para acortar esa lejanía. Pero nuestro Dios, que es basto en su amor diseñó un plan: Enviar a Jesucristo a la Tierra para saldar esa deuda por nosotros. ¿Qué hacer para obtener mi pasaporte? “Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos” (1 Pedro 1:5). ¿Qué espera para obtener el suyo?
Señor, reconozco que es por gracia y a través de la fe que mi culpa ha sido borrada. Afírmame en tu verdad hasta ver tu rostro. Por tu amado Hijo Jesús, amén.