17 de abril del 2020
Romanos 8:18-30
LOS GEMIDOS DE LA CREACIÓN
“Sabemos que hasta ahora la creación entera se queja y sufre como una mujer con dolores de parto”.
Romanos 8:22
En medio de este magistral capítulo 8, Pablo nos da un pequeño anticipo del gran plan cósmico que Dios tiene para toda la creación. Dios está interesado en esta creación, toda ella, lo cual incluye a su pueblo creyente en Jesús. Tal fantástico plan se resume de esta manera: Nuestros sufrimientos presentes no son nada comparables con la majestuosa, impresionante obra de Dios que será revelada en nosotros. Para Pablo en particular, esto significa el sufrimiento por su constante predicación del evangelio a través de todo el Imperio romano, sufrimiento que como sabemos por sus muchas referencias, esperaba que, en alguna medida, todos los creyentes experimentarían en el futuro. Pero como lo expresa al final del capítulo, nada, presente o futuro logrará estropear las glorias que esperan a los hijos de Dios. “Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro… ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!” (Romanos 8:38-39). De acuerdo al versículo 21, entre esas glorias se incluye para esta creación: “…la esperanza de ser liberada de la esclavitud y la destrucción, para alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios”.
Señor Jesús, tú que conoces todos mis lamentos, quejas y desilusiones, ayúdame a mantenerme firme en tu promesa. En tu nombre, y para tu gloria, amén.