Juan 3:1-8
EL CIELO ES PARA LOS SANTOS
“Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
Juan 3:3
De acuerdo a la Biblia, los únicos que tendrán acceso al cielo son los “santos”. Al oír este término, pensará que no hay lugar para usted, tal vez porque le han enseñado que los únicos santos son San Juan, San Judas, Santo Tomás, San Bartolo, Santa Rita… etc. etc. La Biblia no enseña esto. La Palabra de Dios identifica como “santo” a todo aquel que ha sido separado por Dios y para Dios a través del nuevo nacimiento. Esa enseñanza fue dada por Jesús mismo durante la conversación que sostuvo con Nicodemo: “Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). El cielo es un lugar real, donde irá a morar gente real, y esa realidad es la que enseña la Biblia. Sin embargo, no todos creen esto. Muchos viven bajo la convicción de lo que cierta persona dijo: “El cielo es ser algo, en vez de verlo como un lugar”. O como alguien más expresó: “El cielo más bien significa un estado del carácter, y no un lugar de residencia”. Lo que están diciendo, es que usted y yo, de alguna manera, somos capaces de crear nuestro propio cielo aquí en la tierra, y nos bastan nuestros esfuerzos de pensamiento o de acciones. “Es fácil, si lo inentas”, decía un popular cantante. A quién vamos a prestar oídos: ¿a estos maestros de “construya su propio cielo”, o a Dios y su Palabra, que nos hablan del cielo como un lugar real?
Señor Jesús, reconozco que es por tu sacrificio en la cruz que me abriste el camino al cielo. Sostenme en tu gracia hasta el final, en tu nombre, amén.