Construir algo mejor
“Tengan muchos hijos y llenen la tierra.” Génesis 9:1b
Después del diluvio universal, Noé y su familia fueron los encargados de la reconstrucción de todo. La principal prioridad era la preservación de la especie humana, ¡un nuevo aliento de vida!, una nueva oportunidad de hacer nuevas relaciones y hacer las cosas diferentes. Dios tuvo confianza en este pequeño grupo de personas, estableciendo una alianza con ellos –y de alguna manera también con nosotros– que incluía a los seres no humanos. Tanto así que, cada vez que vemos el arco iris, nos trae a la memoria ese nuevo pacto de amor, justicia, misericordia y reconciliación que viene de parte de Dios para con todos los seres vivientes. Lo cual debe recordarnos que, por haber sido creados por Dios, todos somos iguales y que todos tenemos derechos y deberes, que podemos pensar y equivocarnos, pero al mismo tiempo podemos recapacitar para hacer mejor las cosas. Debemos luchar por superar los conflictos que hemos generado por alejarnos de las normas divinas, llámense: guerras, segregación, racismo, explotación, injusticia, calentamiento global, etc. Se requiere reconsiderar nuestros caminos para cambiarlos y hacer de este mundo -con la ayuda de Dios– un mejor lugar donde podamos realmente vivir.
Oración: Bendito Dios, muéstranos un camino de esperanza para saber actuar con sabiduría en nuestro mundo. Amén.