Construir un nuevo molde
“Ya no importa el ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer.” Gálatas 3:28a
Pablo escribiendo a los Gálatas, nos sorprende nuevamente con lo avanzado y pertinente de su mensaje, en el que da instrucciones en cuanto a cómo entender la nueva comunidad que somos en Cristo: se trata de un cuerpo sin barreras étnicas, que confronta la esclavitud e incluso problemáticas de género tan actuales, como es el machismo. Él hace una comparación magistral con la ley y muestra cómo la fe en Jesús, el Hijo de Dios viene a romper ese molde, superando discriminaciones bastante comunes en nuestra sociedad de hoy. Encontramos aquí un ambiente de fraternidad que se hace posible cuando la vida es transformada por el impacto de la Buena Noticia en cada persona que recibe por la fe al Hijo de Dios. El contraste es evidente con los desesperados afanes de dominación de quienes quieren justificar económica, política y socialmente que debe haber una supremacía de un grupo de personas sobre otras. Esto no tiene nada que ver con los ideales originales que el Creador quiso desde un principio para su mundo. La creación de sistemas viles que lo único que han hecho hasta ahora es oprimir y marginar han causado graves destrozos entre los seres humanos, dando lugar para que se justifiquen guerras, invasiones, saqueos legales o ilegales y todo tipo de perversiones alimentadas por la ambición a tener más de lo que se necesita, poniendo así en peligro a esta gran familia humana.
Oración: Dios de todas las etnias, danos la sabiduría necesaria para contribuir a formar una sociedad más humana. Amén.