29 de marzo del 2020
Nueva humanidad
“Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor.” 1 Corintios 13:13a
Esta lectura, sin dudas, es una de las más conocidas que el apóstol Pablo escribiera a las comunidades cristianas de la ciudad de Corinto. Se trata de comunidades que evidentemente tenían muchas dificultades, sin embargo, este mensaje se enfoca en otro camino más excelente. En la enseñanza del apóstol, cualquier regalo, habilidad o don, no se compara al amor. Lo que necesita toda persona se resume en ello, en este valor –o virtud– en el que, junto a la justicia, se pueden hallar concentrados todos los demás valores y principios del reinado de Dios. ¡El mundo sería así un lugar ideal en el cual vivir!, si pudiéramos practicar todos estos ideales planteados acá por el inspirado apóstol. Como decía un mártir reciente: “Jamás hemos predicado violencia, solamente la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros…” Estas palabras continúan resonando fuertemente para que asumamos nuestra realidad, pensar y actuar de manera distinta, de tal forma que sea Dios por medio de su Espíritu desde nosotros construyendo esa nueva humanidad en donde se respira más amor, justicia, paz y fraternidad, conforme a la nueva creación que somos en Cristo Jesús.
Oración: Buen Dios, perdónanos por no practicar el amor con nuestros semejantes, danos la capacidad de poder vivir como una nueva humanidad. Amén.