23 de marzo del 2020
Paso a paso
“Le dijo: yo te daré todo esto, si te arrodillas y me adoras.” Mateo 4:3
Este relato, con el cual el evangelista introduce el ministerio terrenal del Mesías, nos conduce a reflexionar en las seducciones del sistema diabólico que gira en torno a la economía, la religión y la política –pan, fe y poder– las cuales, de manera audaz y decidida logró responder Jesús en una situación de entrega total y necesidad humana. Después de haber vivido cuarenta días de ayuno en ese ambiente inhóspito, existían necesidades reales y apremiantes, las cuales supera para atravesar estas pruebas. Cada una forma parte de un complot para frenar y echar a perder el establecimiento del reinado de Dios. Cada paso realizado por Jesús le dio la fuerza y determinación necesarias para brindar una respuesta enfática y contundente a las incitaciones, superándolas con gran destreza y sabiduría del Espíritu. Partiendo del pan, la exigencia de un milagro se llega hasta la práctica del poder, donde el tentador hace alarde de ser el amo y señor de este mundo y todas las etnias creadas por Dios. A cada paso en nuestro entorno somos constantemente tentados por las fascinaciones que ofrece fácilmente un sistema que produce muerte, por lo cual es importante que busquemos la luz del Espíritu, ya que sólo así podremos identificar y saber cómo evitar sucumbir ante tales sugestiones.
Oración: Señor de todas las naciones, danos de tu bendita luz para saber diferenciar lo que es bueno de lo que no lo es y evitar caer en las trampas del maligno. Amén.