19 de marzo del 2020
A favor de las minorías
“Practiquen en este lugar la justicia y la rectitud, libren del explotador al oprimido.” Jeremías 22:3a
Jeremías va a visitar al rey de Judá para darle un mensaje que en teoría él ya conocía – siglo VII a.C.– sobre practicar la justicia en favor de los grupos vulnerables existentes en aquel entonces. Sus palabras fueron contundentes y claras: debían erradicar de sus prácticas la explotación, la opresión, dejar de humillar a los débiles y desvalidos como las viudas y los huérfanos o cualquier práctica que fuera en contra de la vida, dando prioridad a las personas excluidas. Incluso se prohibía asesinar, lo cual podría garantizar la perpetuidad en la descendencia de David, de manera que ésta pudiera continuar. Esto tenía una relación también con todas las prácticas idolátricas que ellos estaban practicando, ya que cada ídolo requiere de víctimas para continuar existiendo, un sistema de muerte completamente contrario a lo que Dios quería. Todo tipo de prácticas fundamentadas en un sistema excluyente, donde se justifica la supremacía de un pequeño grupo sobre otro, causando segregación e incluso apartheid, es importante identificarlas y erradicar de nuestras vidas, familias, comunidades, comunidades de fe, países, regiones y mundo. Esto incluye todas aquellas maneras que se supone, son normales, aunque lo cierto es que son parte de la fea y vergonzosa burocracia del mal.
Oración: Amado Señor, ayúdanos a ser más conscientes de nuestras formas de comportarnos con nuestros semejantes y hacer a un lado todo aquello que nos aleja de tu justicia. Amén.