17 de enero del 2020
Malaquías 2:13-14
SACRIFICIO PARA TU FAMILIA
“Pues porque el Señor es testigo de que tú has faltado a la promesa que le hiciste a la mujer…”
Malaquías 2:14
El sacrificio se mide por la dificultad. Jesús nos dice en Lucas 21:1-4 que la viuda que dio dos monedas pequeñas sacrificó más que todos los demás, porque ella dio todo lo que tenía.
En los días de Malaquías, la gente no sólo escatimaba en los sacrificios de sus templos (Malaquías 1:7); ni siquiera podían sacrificar sus deseos para cuidar de sus esposas e hijos. Hubiera sido una cosa aceptable a los ojos de Dios que los hombres escatimaran en lo que Dios merecía por cuidar de sus familias. Pero los hombres también estaban siendo infieles a sus familias.
Es una muestra asombrosa de la amorosa fidelidad de Dios que les dice a los hombres de Israel que no aceptará sus sacrificios si no cuidan de sus familias. Demasiadas personas de Dios han retrocedido, descuidando su matrimonio y su familia por el bien de su carrera o incluso de la iglesia. Uno de mis profesores del seminario dijo una vez que Dios con frecuencia pedirá a nuestras familias que hagan sacrificios, pero Dios nunca nos pedirá que sacrifiquemos a nuestras familias.
Esa declaración se alinea con este versículo. Cuando somos infieles a las necesidades físicas, emocionales y espirituales de nuestras familias, estamos viviendo fuera de la voluntad de Dios. Y nunca hay una excusa para eso.
Querido Jesús, sálvanos de nuestro egoísmo. Ayúdanos a amar a nuestras familias de la manera en que tú las amas y a sacrificarnos primero por ellas. En tu nombre oramos. Amén.