10 de enero del 2020
Malaquías 2:1-2
FRUSTADO POR DIOS
“Ustedes han de obedecerme y deben tomar en serio el honrarme. Si no lo hacen, yo los maldeciré.”
Malaquías 2:2
A lo largo del libro de Malaquías, Dios es llamado “el SEÑOR Todopoderoso”. Representa el nombre del pacto de Dios Yahvé, y significa, “YO SOY EL QUE SOY”. Este nombre, nos recuerda que Dios es el Dios todopoderoso y amoroso que se preocupa activamente por nosotros. En el Nuevo Testamento, esto se refleja en las palabras “Jesús es el Señor”.
Nuestras acciones algunas veces muestran la verdad de nuestros corazones más claramente que nuestras palabras. Malaquías nos recuerda que nuestras acciones deberían venir de un corazón puesto en Dios. Cuando nuestras acciones vienen de cualquier otro lugar, Dios las maldecirá. Esto significa que no traerán los resultados que esperábamos. Dios intervendrá. Algunas veces Dios interviene a través de procesos naturales, llevando acciones insensatas a la derrota o el fracaso del sentido común. Y a veces Dios interviene de manera sobrenatural. Dios incluso puede aplastar instantáneamente los actos más astutos de rebelión.
En lugar de rebelarnos contra nuestro Dios y Rey, debemos buscar su voluntad en oración. Él puede guiarnos por medio de las Escrituras o por un empujón del Espíritu Santo. Él puede movernos a actuar humildemente sin una dirección clara. Pero siempre estará detrás de un corazón que está decidido a honrarlo.
Querido Jesús, ayúdanos a conocer tu voluntad. ¡Que tu nombre sea honrado en todas partes! Guía nuestros esfuerzos hoy, oramos. Amén.