Mateo 14:22-33
Es necesario creer con el corazón
“Jesús lo tomó de la mano y le dijo: ¡Qué poca fe tienes! ¿Por qué dudaste?”
Mateo 14:31
Con las facilidades del mundo moderno, el acceso rápido a la información con la punta de los dedos hace que los hombres crean que pueden hacer lo que quieren y que, así, pasan a dudar de cualquier cosa. La duda es el gran mal de la vida moderna y este pensamiento ha alcanzado hasta los cristianos.
No dudamos cuando, por ejemplo, escuchamos que en Londres una madre da a luz quintillizos. No dudamos de que el hombre ha llegado hasta la luna. Pero cuando una situación nos involucra a nosotros mismos, muchas veces la tendencia es dudar. Yo podría asegurarte que, si alguien le contara a Pedro algún milagro hecho por Jesús, el apóstol lo creería al momento. En la lectura de hoy, leemos de un momento especial en la vida de Pedro, que solamente por la fe alguien podía caminar sobre las aguas.
La confianza debería ser ciega. Pero como ocurre en nuestros días, el hombre se ha olvidado que está ante alguien quien es el Hijo del Dios viviente. ¿Por qué dudaste? preguntó Jesús. Esa pregunta persigue a muchos de nosotros en estos días.
Quiero darte un consejo: Las preguntas de Jesús tienen una dimensión espiritual y, por lo tanto, deben ser respondidas espiritualmente. Acepta a Jesucristo como tu Salvador y tú también podrás caminar sobre las aguas.
Señor, que seamos conocidos como personas que tienen fe. Que podamos declarar que solamente Tú tienes palabras de vida eterna. Amén.