01 de noviembre del 2019
Marcos 10:46-52
Una mirada espiritual
“Jesús le preguntó: ¿Qué quieres que haga por ti?”
Marcos 10:51
El año 2018 comenzó de una manera inesperada. Al tercer día, fui al hospital para hacerme un simple cateterismo cardíaco, pero durante el procedimiento los médicos descubrieron otro problema y una semana después tuve que retornar para que me implantaran dos stents coronarios (pequeñas prótesis, como un resorte de un bolígrafo que sirven para abrir las arterias).
En los dos días que estuve en cama, tuve una idea del sufrimiento que se experimenta en un hospital. A mi lado derecho, un señor estaba siendo preparado para aplicarle quimioterapia; a la izquierda, una mujer gemía con dolor en los pulmones. Oré por ellos y pensé, si Jesús se apareciera aquí y me preguntase: “¿Qué quieres que haga por ti?” Ciertamente yo le pediría que me dejase vivir hasta que mi nieta Carolina creciera.
El ciego de Jericó, confrontado por Jesús, pidió de acuerdo con su mayor necesidad: Quería ver. Es así como procedemos, tratando de suplir nuestras necesidades inmediatas, sin poner atención a nuestras necesidades espirituales.
Por lo tanto, la sugerencia es: Si Jesús le hace esta pregunta, pida ver bendiciones; pida por más justicia, perdón, por la presencia del Espíritu Santo y comenzará a ver otras realidades, tales como la urgencia de testificar o la necesidad de otros en su iglesia.
Querido Padre Celestial, hazme sentir cada vez más tu presencia y que yo pueda mirarte con ojos espirituales. Amén.