Marcos 7:1-23
De donde viene la contaminación
“¿No entienden que nada de lo que entra de afuera puede hacer impuro al hombre…?”
Marcos 7:18
Desde muy pequeños aprendemos nociones de higiene. Por ejemplo, siempre debemos lavarnos las manos, principalmente antes de comer. Esta es una de las más básicas lecciones de salud pública. Es necesario tener cuidado porque muchas enfermedades que ya habían sido erradicadas vuelven por falta de aseo.
En el dialogo arriba, Jesús no está en ningún momento diciendo que las personas no deben cuidar de su higiene personal. Lo que él está afirmando es que mayor cuidado debemos tener con las cosas que salen de dentro del corazón.
Y no es difícil comprender este mensaje. Lo que el Maestro estaba destacando es que de nada sirve mantener tradiciones de los antepasados. Los fariseos y los maestros de la ley estaban preocupados en confrontar a Jesús sobre la base de tradiciones, pero fue Jesús quien los confrontó.
Dijo el Maestro: “Porque de adentro, es decir, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos, los adulterios, la codicia, las maldades, el engaño, los vicios, la envidia, los chismes, el orgullo y la falta de juicio. Todas estas cosas malas salen de adentro y hacen impuro al hombre.”
Qué hermosa enseñanza, ¿no es cierto? Jesús quiere que tengas limpias las manos, pero también, y sobre todo el corazón.
Limpia mi corazón, bondadoso Dios, para que de mi boca sólo salgan cosas buenas. Amén.