Lucas 15:1-7
EL SEÑOR VIENE A BUSCARNOS
“Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido.”
Lucas 15:6
En los negocios, un análisis de costo/beneficio implica ponderar los costos de una actividad comercial para lograr la mayor ganancia. Con todo el costo de recuperar su única oveja perdida, ¿no debería el pastor en la parábola de Jesús haber reducido sus pérdidas y seguir con las otras noventa y nueve?
Aparentemente, el análisis de costo/beneficio no se usó para atender ovejas. En aquellos días, cada oveja era preciosa para el pastor. Un buen pastor dejaría a las otras 99 para buscar desesperadamente una oveja desaparecida. Y al rescatar a esa patética oveja, el pastor la colgaba sobre sus hombros para llevársela a casa, reuniendo a familiares para celebrar.
En esta parábola de la oveja perdida, los reformadores redescubrieron una profunda verdad espiritual: Dios no reduce sus pérdidas a los que se extraviaron. No persigue a los perdidos cuando están vagando en sus pecados, dirigiéndose directamente hacia la destrucción.
Al igual que las ovejas perdidas que no pueden encontrar el camino a casa, tampoco pueden los pecadores. Dios viene a buscarnos porque estamos indefensos y sin esperanza, y porque él está lleno de gracia y misericordia.
Debemos responder a un amor tan increíble al entregarnos completamente a aquel que nos ha rescatado del pecado y la muerte.
Señor, me amas tanto que viniste a buscarme. De la misma manera que tu gracia me ha encontrado, déjame compartir tu gracia con los que me rodean. Amén.