15 de octubre del 2019
2 Corintios 13:11-14
GRACIA DEL DIOS TRIUNO
“Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la participación del Espíritu Santo estén con todos ustedes.” 2 Corintios 13:13
Hoy escuchamos mucho la palabra sinergia. Significa “la interacción o cooperación de dos o más organizaciones, sustancias u otros agentes para producir un efecto combinado mayor que la suma de sus efectos separados”. Nos guste o no la palabra, capta una verdad esencial acerca de la salvación. Porque la salvación viene a nosotros por la gracia del Dios trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pablo revela el trabajo interconectado de la Trinidad en su bendición final en 2 Corintios. Esta bendición, a menudo pronunciada por ministros al final del servicio, describe claramente al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo trabajando juntos con gracia, amor y compañerismo en perfecta armonía, llevando a cabo su gran plan de salvación. El Padre concibe e inicia el plan de salvación y lo completa. Jesús, el Hijo, en perfecta unidad con el Padre, nos brinda la salvación y nos da su justicia para vivir. El Espíritu Santo, también en perfecta unidad con el Padre y el Hijo, obra en nuestros corazones para recibir la gracia de Dios con fe, sellando la promesa de nuestra salvación en Cristo. Desde el principio hasta el fin, a través del trabajo perfecto de Padre, Hijo y Espíritu Santo, vemos que la salvación es sólo por gracia. ¡Que todos vivamos y crezcamos en esta maravillosa gracia!
Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoramos como uno. También damos gracias por tu gracia y misericordia, que nos une a ti y a todos tus hijos en todo el mundo. Amén.