Efesios 2:1-9
SALVACIÓN POR GRACIA SOLA
“Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe… sino que es un don de Dios.” Efesios 2:8
El grito más familiar de la Reforma es que somos salvos sólo por gracia. Oponiéndose a la posición de que somos salvos por buenas obras, los reformadores declararon firmemente que nuestra salvación viene sólo por la gracia de Dios.
Considera la oscuridad del corazón humano. Si nuestra salvación dependiera del bien que hacemos, nadie sería salvo. Nuestros mejores trabajos son “como trapos de inmundicia.” Los reformadores encontraron las palabras de Pablo muy claras: nuestra salvación no puede ser comprada ni ganada por nosotros; como un regalo viene sólo por gracia.
Gracia significa “favor gratuito e inmerecido”. La salvación es el regalo de Dios para nosotros. Todo lo que intente hacer para ganarlo, sería ridículamente inadecuado y completamente innecesario. Como dijo Frederick Buechner, “la gracia es algo que nunca se puede obtener, sólo se puede administrar”.
John Newton, quien escribió la canción “Sublime gracia”, fue un traficante de esclavos cuya vida Dios cambió. Aprendió que su salvación sólo podía venir por la gracia de Dios.
¿A dónde nos lleva esta maravillosa gracia? Debería ponernos de rodillas en admiración y alabanza del Dios que nos ama. Debería moldear nuestros pensamientos y acciones mientras nos esforzamos por amar a quien nos amó primero.
Sabes, Señor, cuánto me gusta hacer todo a mi manera. Ayúdame a recordar y estar continuamente sorprendido de que la salvación es un regalo tuyo. Nunca podría ganarlo. Amén.