13 de octubre del 2019
Mateo 28:16-20
PROFETA, SACERDOTE Y REY
“Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos… y enséñenles a obedecer.” Mateo 28:19-20
Los reformadores del siglo XVI no sólo estaban interesados ??en aclarar algunas teologías confusas y desafiar algunas prácticas cuestionables de la iglesia. También estaban ansiosos por discernir cómo los seguidores de Cristo debían vivir la verdad de las Escrituras todos los días. Al declarar a Cristo solo como Salvador, encontramos la respuesta en él: debemos mirar el ejemplo de Jesús. Como dice el Catecismo de Heidelberg, una confesión del período de la Reforma, Jesucristo es “nuestro principal profeta… nuestro único sumo sacerdote… y nuestro eterno rey.” Como Profeta, Jesús dice la verdad que necesitamos saber. Como Sacerdote, su sacrificio ha logrado nuestra liberación del pecado y la muerte, y ahora intercede por nosotros para siempre. Como Rey, Jesús nos gobierna a través de su Palabra y por medio del Espíritu Santo. Como seguidores de Jesús, ahora somos sus manos y sus pies en este mundo, llamados a continuar su trabajo en su nombre. Como profetas, hablamos la verdad de Dios al mundo. Como sacerdotes, oramos por las necesidades de nuestro mundo. Como embajadores del Rey, le mostramos el camino y trabajamos como ciudadanos en la edificación del reino de Dios. Solus Christus: “Solo Cristo”. ¿Cómo hablarás, orarás y trabajarás como Jesús hoy?
Que estés presente en mi vida hoy, Señor Jesús. Ayúdame a decir tu verdad, orar continuamente y trabajar para que este mundo se parezca más a tu reino. Amén.