1 Juan 3:1-6
EL SALVADOR PERFECTO
“Ustedes ya saben que Jesucristo vino al mundo para quitar los pecados, y que él no tiene pecado alguno.”
1 Juan 3:5
Primero las malas noticias. Estamos condenados ante Dios. Nuestra condena se remonta a la culpa que compartimos con Adán y Eva, así como a nuestra propia rebelión contra Dios. No podemos hacer absolutamente nada para estar bien con Dios. Todos somos dignos de la separación eterna de Dios. Ahora, ésta es la buena noticia. Es obvio que necesitamos desesperadamente ayuda, pero ¿qué tipo de salvador lo va a hacer? Los reformadores vieron que sólo Cristo estaba calificado para ser nuestro Salvador.
¿Por qué Jesús es el único Salvador posible de la humanidad? La ley moral de Dios requiere obediencia perfecta y exige castigo por cualquier cosa menos que eso. Desde su nacimiento hasta su muerte, sólo Jesús fue perfectamente obediente a la ley de Dios. Sólo en él se puede encontrar nueva vida.
La Escritura testifica que Jesús, el único perfecto, cargó los resultados de nuestra rebelión. Mientras aún estábamos muertos en nuestro pecado, Dios nos proporcionó el Salvador perfecto, el único que puede hacernos estar bien con Dios.
Si conoces esta buena noticia desde hace un tiempo, pruébala de nuevo. Si sólo has estado consciente de esto, pero aún no creíste, ¡que el Espíritu de Dios te mueva a ver y confesar el nombre del Salvador perfecto, Cristo Jesús, hoy mismo.
Sólo tú, Jesús, puedes ser mi perfecto Salvador. Gracias por salvarme y guiarme hoy. Amén.