Filipenses 4:10-20
AHORRANDO PARA EL GRAN CAMBIO
“No amen el dinero; conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré ni te abandonaré.”Hebreos 13:5
Hay un dicho chino, “Cría a un hijo para tu vejez”, para que él pueda mantenerte cuando seas viejo. Mis buzones de correo (electrónico y postal) solían estar llenos de aplicaciones para tarjetas de crédito, pero más recientemente se han inundado con información sobre la inversión para la jubilación: “ponte al día antes de que sea demasiado tarde”; “No confíes en la Seguridad Social”; “Se necesita al menos un millón de dólares para jubilarse”, y así sucesivamente. Las tácticas de temor se explotan al máximo.En la parábola de los talentos, Jesús elogió al siervo que invirtió sabiamente. Jesús también enfatizó que debemos planificar con anticipación y contar el costo. Si bien estos principios se refieren principalmente a servirlo con todo nuestro corazón, también pueden ser útiles recordatorios sobre la jubilación. Por otro lado, Jesús también dijo que no debemos almacenar tesoros en la tierra sino almacenar tesoros en el cielo.¿Qué deberíamos hacer cuando enfrentamos nuestro futuro en la jubilación? La planificación es buena y sabia, pero la clave es estar contentos y buscar primero el reino de Dios, confiando en que el Señor proporcionará todo lo que necesitamos, no sólo para la vida en la tierra sino, lo que es más importante, para la vida eterna.
Padre celestial, gracias por tus provisiones para esta vida y para la vida venidera. Ayúdanos a estar contentos y dispuestos a compartir con otros. En Jesús, Amén.