10 de junio del 2019
Filipenses 2:9-11
EL MÁS ALTO HONOR
“Por eso Dios le dio el más alto honor y el más excelente de todos los nombres.”Filipenses 2:9 
Hemos estado hablando acerca de tener la mentalidad de Cristo y seguir su ejemplo de humildad. Cuando se trata de humildad, nadie puede ser más humilde que Cristo, que renunció a su propia vida para que todos los que invocan su nombre puedan salvarse para tener una vida nueva para siempre. Y porque Jesús lo hizo, Dios también lo levantó de la tumba y “le dio el más alto honor”.Comenzó como el Hijo de Dios en el cielo, y luego voluntariamente se convirtió en un siervo sufriente que descendió a las profundidades más bajas al morir en una cruz por nuestro bien. Entonces Dios revirtió todo y llevó a Jesús hacia arriba para gobernar en el cielo sobre todo.Las palabras que Pablo usa para describir esta posición tienen que ver con el poder del nombre más elevado: “Dios le dio el más excelente de todos los nombres.” ¿Y cuál es ese nombre? Es Jesús (que significa “Salvador”), y es Cristo (que significa “el Ungido”). Jesucristo es el Señor, el soberano gobernante, sobre todas las cosas.Su nombre es tan glorioso que llegará el día en que cada rodilla se inclinará para honrarlo, y toda lengua cantará canciones para “reconocer que Jesucristo es el Señor”. Jesucristo, que murió y resucitó, es el Señor del cosmos. Toda la gloria sea para él por los siglos de los siglos.
Querido Dios, ayúdanos a arrodillarnos y confesar con nuestra boca la verdad sobre la gloria cósmica de Jesús. Haznos testigos de esta espléndida verdad del Evangelio. Amén.