11 de junio del 2019
Filipenses 2:12-13
UN BUEN EQUILIBRIO
“Por tanto, mis queridos hermanos, así como ustedes me han obedecido siempre… Hagan efectiva su propia salvación…”Filipenses 2:12
A veces las personas se confunden con estos versículos en Filipenses, pensando que implican que somos salvos por nuestras buenas obras en lugar de por la gracia de Dios a través de la fe. ¿Somos salvos por gracia o por buenas obras? Somos salvos por la gracia de Dios, que se muestra por la evidencia de buenas obras, el fruto de la obra de Dios en nosotros. Aquí, en Filipenses, Pablo recuerda a sus lectores la importancia de la obediencia, que puede sonar como un esquema de “trabajar para llegar al cielo”. Pero no lo es. Pablo continúa diciendo que las buenas obras que hacemos se hacen posibles por Dios. Así que todo es por gracia.Cuando Pablo insta a sus lectores a hacer “efectiva” su salvación, quiere decir hacer el seguimiento lógico de haber recibido la gracia. Simplemente seguimos trabajando, siguiendo el ejemplo del Espíritu de Dios que trabaja en nosotros.Es fácil caer en otro error. Podríamos pensar que la gracia nos da una excusa para vivir como queramos, si al fin, nos perdona de todos modos. O podríamos ignorar la gracia e intentar trabajar furiosamente para ganar el favor de Dios. Pero la salvación es todo por gracia, y nuestra respuesta es la obediencia, a través del trabajo continuo de Dios en nosotros. Es un buen equilibrio, y uno sagrado también.
Haz que nuestras mentes sean capaces de entender tu salvación y lo que significa, oh Señor, vivir cada momento por ti. En Jesús, Amén.