Rut 4:11-12; Salmo 113
RUT Y SUS HERMANAS
“A la mujer que no tuvo hijos le da la alegría de ser madre y de tener su propio hogar.”Salmo 113:9
Cerca del final de la historia de Rut, leemos que se la considera hermana de otras mujeres: a la estéril Raquel, que durante muchos años no pudo darle hijos a Jacob; Lía, la hermana de Raquel, quien le dio varios hijos a Jacob; y Tamar, que persiguió a Judá para tener un hijo de su hijo, Er y concibió gemelos, Fares y Zérah. Nuevamente vemos cuán importante era la línea familiar para los judíos de esa época.La gente compara a Rut con estas mujeres y evoca la memoria de otras personas que las precedieron: Sara, Rebeca, la madre de Sansón y Ana, que, ya sea físicamente estériles o socialmente incapaces de tener una familia, tuvieron hijos que llegaron a ser cimientos de la casa de Israel.El pueblo de Dios en Cristo no construye su propia “casa” de la manera normal. Incluso personas socialmente no aprobadas, participan en la construcción de la iglesia de Cristo. Así encontramos a las prostitutas Tamar y Rahab; Rut; Betsabé; y María, que quedó embarazada por el Espíritu Santo, en la genealogía de Jesucristo. Estas madres inusuales dieron a luz a los descendientes que Dios le prometió a Abraham, y todos ellos fueron antepasados ??de Jesucristo. ¿Quién es como Jehová nuestro Dios, quién levanta a los pobres y necesitados y los trae a su casa? ¡Alabado sea el nombre del Señor!
Por Cristo, Señor, saca a todos tus hijos de la esterilidad para que tu casa esté llena. Amén.