Juan 4:27-38
VER LA COSECHA
“…pero yo les digo que se fijen en los sembrados, pues ya están maduros para la cosecha.”Juan 4:35
Me emociono cuando aparece en mi jardín el primer tomate rojo, calabacín o cualquier cosa madura para cosechar. Tan pronto como lo veo, les cuento a mi esposa, hijos, vecinos y a cualquier persona que escuche acerca de la próxima cosecha. Los campos maduros con granos se encuentran entre los más bellos de la tierra. Me gusta pensar que el rostro de Jesús se iluminó cuando vio semejante espectáculo.Sin embargo, Jesús también vio mucho más. Miró más allá del grano maduro y vio a personas en el reino de Dios listas para la cosecha. Una mujer samaritana de carácter cuestionable, había llegado a conocer a Jesús como su libertador. Ahora ella estaba trayendo a Jesús a la gente que la había rechazado. Esta acción audaz dio como resultado, que mucha gente llegara para encontrarse con Jesús. Esta fue la mayor cosecha que satisfizo el hambre más profunda de Jesús.Por lo que sabemos acerca de la relación tensa entre judíos y samaritanos, es justo decir que los discípulos lucharon por ver la cosecha entre aquellos a quienes consideraban enemigos. Hoy los seguidores de Jesús aún luchan por ver la cosecha entre las personas que no son de su agrado y tienden a evitar. Es importante que escuchemos a Jesús diciéndonos que miremos gentil y humildemente a todos los que encontramos.
Salvador, dame un golpe mortal a mi prejuicio y orgullo para que pueda ver a las personas con tus ojos de amor y compasión, personas que viniste a buscar y a salvar. Amén.