
Basta mirar alrededor para descubrir cuánto nos parecemos y, al mismo tiempo,
cuántas cosas nos separan. Compartimos las mismas necesidades, alegrías y temores,
pero hablamos diferentes idiomas, pertenecemos a distintas culturas y hemos
aprendido a identificarnos por nuestra nacionalidad, color de piel, condición social y
muchas otras diferencias. Algunas enriquecen nuestra convivencia; otras las hemos
convertido en muros que alimentan el prejuicio, la discriminación y hasta la violencia.
¿Era este el propósito de Dios para la humanidad?
Durante este mes recorreremos la Biblia buscando una respuesta. Comenzaremos
en Génesis, donde descubriremos que todos llevamos la imagen del mismo Creador,
y seguiremos la historia de una humanidad que el pecado dividió, pero que Dios
nunca dejó de amar. Veremos su promesa de bendecir a todas las familias de la
tierra, encontraremos extranjeros recibiendo su gracia y acompañaremos a Jesús
mientras cruza las barreras que separaban a las personas. Finalmente llegaremos
hasta aquella extraordinaria visión de Apocalipsis: una multitud “de todas naciones
y tribus y pueblos y lenguas” reunida delante del Cordero. De un solo origen venimos,
el pecado nos dispersó, la gracia nos alcanzó y Cristo nos está reuniendo.

Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por
largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del
Ministerio Reforma.