Isaías 40:21-31
ALGO VIEJO, ALGO NUEVO
“Él da fuerzas al cansado, y al débil le aumenta su vigor.”Isaías 40:29
Durante los últimos días, hemos mirado algunas de las formas en que el pecado introduce desafíos en nuestras vidas. Cuando nos enfrentamos a esos desafíos, es comprensible preguntarse dónde está Dios. ¿Está Dios escuchando? El profeta Isaías habló a un pueblo que enfrentaba conquista y exilio. Constantemente enfrentaban nuevos desafíos y nuevos temores que podrían llevarlos a la ansiedad y la desesperación. Con el tiempo, desesperados dijeron: “Dios no se interesa por mí.”La Biblia responde a la pregunta del pecado humano al señalar al Dios eterno. En respuesta a nuestros problemas, nos recuerda algo que hemos sabido desde el principio, pero a menudo olvidamos en medio de nuestras luchas: la fidelidad eterna de Dios, revelado más plenamente en Jesús. Nuestro Dios, dice el profeta, no olvidará el mundo que hizo. El pecado y el quebrantamiento pueden tener su momento en nuestras vidas. Pero todas las cosas permanecen bajo el control del Señor.Dios no ejerce su poder de manera lejana e impersonal. En cambio, extiende la promesa de fortaleza a su gente. La fe cristiana no niega la realidad de nuestro cansancio, sino que ofrece esperanza a las almas cansadas. Nuestra necesidad de confiar en Dios nunca envejece. La fortaleza de Dios permanece siempre nueva.
Señor, muy a menudo nos cansamos. Recógenos y renueva nuestra fuerza, te pedimos, para que podamos poner nuestra esperanza en ti, con quien no hay igual. Amén.