06 de enero del 2019
1 Reyes 18:1-19:18
VALIENTE, VICTORIOSO, DESANIMADO
“Cuando lo vio, le dijo: ¿Así que tú eres el que está trastornando a Israel?”1 Reyes 18:17
Elías confrontó al rey Ahab, quien llevó a Israel a desviarse de los mandamientos de Dios y adorar al dios Baal. Elías lo encontró y fue saludado como perturbador. Ser siervo de Dios en la vida pública no es fácil. El que apunta a la corrupción es considerado perturbador. Quien quiere justicia para personas humildes es perturbador.Desafiando a Ahab, Elías mandó llamar a Israel y a los 450 profetas de Baal al monte Carmelo. Hizo una pregunta aguda y penetrante al pueblo: “¿Hasta cuándo van a continuar ustedes con este doble juego? Si el Señor es el verdadero Dios, síganlo a él, y si Baal lo es, a él deberán seguirlo”. No se puede servir a dos señores. Hay momentos cuando hay que elegir. Sólo cuando Dios se reveló como soberano al enviar fuego, el pueblo se arrodilló y dijo: “El Señor es Dios”.Después de esa victoria, Elías se asustó de Jezabel, la mujer de Ahab, y huyó al desierto. Entró en una cueva y Dios le preguntó: “¿Qué haces aquí, Elías?” Elías habla de su desánimo y soledad. Le fue difícil sentir la presencia de Dios. Escuchó la voz de Dios. Otra vez Dios le pregunta “¿Qué haces aquí, Elías?” Debe ser la pregunta que Dios hace cuando la depresión nos ataca. Cuando bajamos del monte y nos quedamos en el valle. Es entonces cuando Dios susurra.
No se puede servir a dos señores. Hay momentos cuando hay que elegir. Señor: que siempre podamos elegir bien. Ayúdanos para tener discernimiento y sabiduría.