24 de enero del 2019
Lucas 17:11-19
GRATITUD Y FE
“Jesús dijo: ¿Acaso no eran diez los que quedaron limpios de su enfermedad?”Lucas 17:17
Los leprosos eran socialmente marginados, y los galileos o samaritanos, más aún. Si los galileos eran de la periferia pobre para los judíos de Judea, los samaritanos eran un pueblo mestizo odiado. Jesús promovió una revolución de compasión y alegría. Tocó leprosos. Esta vez pidió que cumpliesen las leyes judías: “Vayan a presentarse a los sacerdotes.” Antes de llegar ya fueron sanados. Jesús vino para restaurar la vida.Sucede que nueve de los diez deben haber quedado felices y no recordaron ni les importó volver para agradecer a Jesús. ¡Ingratitud! Ellos pidieron compasión, Jesús los atendió. Después, ya no necesitaban más de Jesús. Se olvidaron de él. ¿Así somos nosotros? ¿Cuántas cosas pedimos a Dios en oración? ¿Cuántas bendiciones recibimos? ¿Y cuántas veces le agradecemos? La gratitud debe ser una marca distintiva en nuestras vidas.Sólo uno “regresó alabando a Dios a grandes voces, y se arrodilló delante de Jesús, inclinándose hasta el suelo para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.” A veces la gratitud viene de quien menos esperamos. Y Jesús expresó su decepción: “¿Acaso no eran diez los que quedaron limpios de su enfermedad? ¿Dónde están los otros nueve? ¿Únicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?” Dios espera nuestra gratitud.
¿Cuántas cosas pedimos a Dios en oración? ¿Cuántas bendiciones recibimos? ¿Y cuántas veces le agradecemos? La gratitud debe ser una marca distintiva en nuestras vidas.