22 de agosto del 2026
Lucas 10:1-9
LAS BENDICIONES DEL SEÑOR
“En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa”. Lucas 10:5
Hace algunos años se volvió muy popular en redes sociales una etiqueta: #bendecido. Muchas personas la usaban para acompañar fotos de momentos felices: un bebé recién nacido, unas vacaciones en la playa, un auto nuevo y, por supuesto, muchas selfies. Al buscar esa etiqueta aparecen millones de publicaciones. Pero ese fenómeno revela algo interesante: tendemos a pensar en la bendición casi siempre en términos materiales o de bienestar personal. Sin embargo, cuando Jesús habla de bendición, piensa en algo mucho más profundo. En Lucas 10, Jesús envía a setenta y dos de sus seguidores a los pueblos cercanos para anunciar el reino de Dios. Y les da una instrucción muy particular: cuando entren en una casa, lo primero que deben decir es: “Paz sea a esta casa”. No iban a llevar riqueza ni prestigio. Iban a llevar algo mucho más grande: la paz de Dios y la buena noticia de que el reino de Dios se había acercado. Aquella paz no era simplemente un saludo amable. Hoy esa misma bendición sigue siendo el regalo que Dios ofrece al mundo. Y, nosotros también somos enviados a llevar paz y a anunciar las buenas noticias de que Dios nos ha visitado dondequiera que vayamos. Tal vez no tengamos millones de seguidores ni publicaciones virales. Pero cada día tenemos oportunidades para llevar algo mucho más valioso: la paz de Cristo.
Jesús, gracias por no dejarnos solos. Derrama tus bendiciones sobre nosotros para que podamos compartirlas con otros dondequiera que vayamos hoy. Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.