1 Tesalonicenses 1:1-10
AHORA TODOS SOMOS INFLUENCERS
“En todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido…” 1 Tesalonicenses 1:8
Hay personas que dedican su tiempo a crear contenido en redes sociales para recomendar productos, hablar de moda, videojuegos, etc. Algunos incluso dejan sus trabajos para dedicarse a eso: influir en lo que otros compran, piensan o hacen. Pero la idea de influir en otros no es nueva. Mucho antes de que existieran las redes sociales, la Biblia ya hablaba del impacto que una vida puede tener en muchas otras.
Eso fue exactamente lo que ocurrió con la iglesia de Tesalónica. Pablo les recuerda que, después de escuchar el evangelio, ellos mismos comenzaron a reflejar a Cristo de tal manera que su fe se hizo conocida en muchas partes. Él escribe: “Habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído… porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor… y en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido” (1 Tesalonicenses 1:7-8).
¡Eso sí es influencia! Aquellos creyentes no tenían plataformas digitales ni miles de seguidores. Simplemente vivían su fe de manera visible y sincera. Y su vida empezó a hablar de Cristo a otros. ¿Qué tipo de influencia estamos teniendo nosotros? Tal vez nunca tengamos miles de seguidores en internet. Pero cada día tenemos algo mucho más valioso: personas que observan nuestra vida, escuchan nuestras palabras y ven cómo vivimos nuestra fe. ¿Estás listo para comenzar a influir en otros?
Querido Jesús, que nuestras vidas estén tan abiertas a la influencia de tu amor y tu perdón. Permite que podamos llevar esa misma influencia a donde vayamos. En tu nombre oramos. Amén.