16 de octubre del 2026
Josué 2:1-24
EJEMPLO DE FE
“Pero cuando entremos en el país, tú deberás colgar esta soga roja de la ventana por la que nos has hecho bajar”. Josué 2:18
Me pregunto si te identificas con la vida de Rahab. Si en tu vida has llegado a añorar un momento en el que alguien te ofrezca una tabla de salvación, una palabra de aliento, una nueva oportunidad. ¿Está ahora mismo tu vida pendiendo de un hilo como la vida de esta mujer? ¿Has agotado todos tus recursos intentando encontrar una salida a ese laberinto en el que ahora te encuentras? El caso de Rahab quedó registrado en la Biblia porque sirve de inspiración para todos nosotros. Aquella mujer cuya vida era un desecho de la sociedad, llegó a convertirse en un ejemplo de fe para el pueblo de Dios. Cuando un escritor bíblico quiso ejemplificar una fe activa, puso como modelos a Abraham, el padre de la fe, y a Rahab la ramera. ¡Increíble! En la lista de los héroes de la fe solo aparecen los nombres de dos mujeres: Sara, la esposa de Abraham, y Rahab, la ramera. Allí aparece su nombre junto al de gente famosa como Noé y Moisés. Y lo más maravilloso es que su nombre también se incluye en la genealogía más importante de la historia, la de los antepasados de Jesús, “Salmón engendró de Rahab a Booz”. Rahab, una extranjera, llegó a formar parte de los antepasados de gente importante del pueblo de Israel como David, Salomón y Jesús. Y del mismo modo, Dios puede lograr a través de Jesús darle un giro total a tu vida.
Gracias Dios y Padre, por transformar nuestras historias para tu gloria. Usa nuestras vidas, nuestras familias y nuestros recursos para el engrandecimiento de tu obra. En Jesús, Amén.
Basta mirar alrededor para descubrir cuánto nos parecemos y, al mismo tiempo, cuántas cosas nos separan. Compartimos las mismas necesidades, alegrías y temores, pero hablamos diferentes idiomas, pertenecemos a distintas culturas y hemos aprendido a identificarnos por nuestra nacionalidad, color de piel, condición social y muchas otras diferencias. Algunas enriquecen nuestra convivencia; otras las hemos convertido en muros que alimentan el prejuicio, la discriminación y hasta la violencia. ¿Era este el propósito de Dios para la humanidad? Durante este mes recorreremos la Biblia buscando una respuesta. Comenzaremos en Génesis, donde descubriremos que todos llevamos la imagen del mismo Creador, y seguiremos la historia de una humanidad que el pecado dividió, pero que Dios nunca dejó de amar. Veremos su promesa de bendecir a todas las familias de la tierra, encontraremos extranjeros recibiendo su gracia y acompañaremos a Jesús mientras cruza las barreras que separaban a las personas. Finalmente llegaremos hasta aquella extraordinaria visión de Apocalipsis: una multitud “de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas” reunida delante del Cordero. De un solo origen venimos, el pecado nos dispersó, la gracia nos alcanzó y Cristo nos está reuniendo.
Huascar de la Cruz
Es casado y tiene cuatro hijos. Ha sido pastor en México por largo tiempo, y en la actualidad funge como el director del Ministerio Reforma.