04 de agosto del 2026
2 Timoteo 3:10-17
EL PRECIO DE TESTIFICAR
“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución…” 2 Timoteo 3:12
Al reflexionar sobre lo que significa ser testigos de Jesús, también es necesario hablar del costo de ese testimonio. No siempre es fácil seguir a Cristo. Es interesante notar que en el Nuevo Testamento la palabra griega para “testigos” es martyres, de donde proviene nuestra palabra mártir. Desde los primeros días de la iglesia, dar testimonio de Jesús ha implicado oposición y, en algunos casos, sufrimiento. El mismo Nuevo Testamento relata varias historias de creyentes perseguidos. Y esa realidad continúa hoy. En muchas partes del mundo, cristianos enfrentan discriminación, amenazas o violencia simplemente por confesar su fe. Millones de creyentes viven bajo algún tipo de presión o persecución por seguir a Cristo, y aun así continúan dando testimonio de su esperanza en Él. Pablo sabía lo que significaba sufrir por Cristo. No hablaba desde la teoría, sino desde la experiencia: llevaba en su cuerpo las marcas del Señor Jesucristo. Por eso afirma: “Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”. Pero también declara que el Señor lo libró de todas ellas (3:11) Por eso, aun cuando el testimonio tenga un costo, sabemos que Cristo sostiene a quienes hablan de Él. Y cuando Cristo sostiene a sus testigos, ninguna oposición puede apagar su fe. ¿Ha pensado ya en el costo de testificar de Jesús y en el de no hacerlo?
Señor, protege a todos tus siervos alrededor del mundo. Dales tu consuelo cuando enfrenten persecución y obra a través de ellos para hacer brillar tu luz en todo el mundo. Amén.